Historia de los Perros

Capítulo I: Cada uno por su lado.

Los Acevedos y Figueroa:

Corría el año 2001, Elvis y Fabián Acevedo venían subiendo cerros juntos de manera intermitente más menos desde el año 1996. En una de esas salidas, viniendo desde el Cajón del Maipo de algún cerro en particular, se detuvieron a lo típico, comprar empanadas en alguno de los tantos locales que se encuentran en el camino, se bajo Fabián y Elvis espero en el Jeep. En el primer "Camello" del grupo.

Fabián se demoraba bastante, generando la impaciencia de Elvis, que esperaba con hambre la llegada de su hermano. De un momento a otro aparece Fabián con las empanadas, y se despide de un joven moreno de pelos parados que se le había acercado mientras compraba, le habían llamado la atención los logos del jeep y había entablado conversación con Fabián explicandole que también subía cerros y todo eso, hubo intercambio de teléfonos para ubicarse. Ese joven se llamaba Jorge Figueroa.

Wastavino y Caro:

Por el mismo año Jaime Wastavino respodía las preguntas que le hacia el "pololo" de su hija, al que le habían llamado la atención las fotos de montañas y escaladas que tenia colgadas en las paredes de su casa. Jaime era un montañero con muchos años de cerros en el cuerpo, además de otros deportes como el ciclismo de competición.

Por aquellos años sus cordadas salían de su trabajo en VTR, donde tenía un grupo con el cual salía de manera recurrente. El "pololo" de su hija era Juan Carlos Caro, al que le había gustado "este cuento de los cerros". Jaime lo apadrinó y comenzaron a salir juntos. En sus primeras incursiones lo llevó al Cajón de Morales, después ascendieron el Cerro Unión, realizaron la travesía a la Sierra de Ramón y tantas otras, así continuaron juntos durante el tiempo siguiente.

Ya terminando el 2001 Jorge Figueroa había logrado integrarse a la cordada formada por los hermanos Fabián y Elvis Acevedo, más Rudy García, compañero de Universidad de Elvis, los  "Crazy Mountains", que en esa época se paseaban ascendiendo los Cerros de la Zona Central.

La primera salida en la que se apuntó fue un intento al Mirador del Morado. Era una etapa de transición, había mayores opciones para obtener equipos, ya no eran las únicas alternativas las tiendas del Paseo las Palmas, Hamma y la "Chica Lucy", comenzaban a quedar atrás los tiempos de polainas de mangas de parkas viejas, las camisas de franela y los bototos Líder.

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Foto: Año 2001...

Un casual encuentro se produjo por esos mismos tiempos. Los hermanos Acevedo se encontraban "trekeando" por el sector de los Cerros Falsa Parva, Parva y Pintor. Cerca de la cumbre de este último se toparon con un grupo del Club Andino de Rancagua, cruzaron saludos, conversaron un rato, sacaron un par de fotos y después cada uno siguió su camino.

En ese grupo de montañistas de la VI Región, se encontraba Roberto Toro.

Capítulo II: Comienzan los encuentros.

En Noviembre del 2003 comenzaron a cruzarse los caminos de algunos de estos muchachos. Primero ocurrió en la organización de una salida al Cerro Puntiagudo a través del Foro de la Comunidad Tricúspide. El organizador citó a una reunión en algún Telepizza del sector de Los Leones, a esa reunión asistieron entre otros, Elvis Acevedo y Juan Carlos Caro, el primero a "ver que onda", el segundo andaba buscando conocer gente, ya que estimaba que su cordada de ese momento (Jaime Wastavino), estaba en sus últimos días de montañista. De palabras de Elvis, recordamos un poco de lo que fue esa junta:

"Recuerdo un buen numero de personas, 8 o 10 a lo mucho, algúnos bien simpáticos y agradables, otros hablando de cerros y cerros en un tono evidentemente chamullento, a Juan Carlos diciendo que a su cordada le quedaba poco, eso me causo mucha gracia, yo no conocia a Jaime todavía... y al organizador de la salida justificandose diciendo que su intención nunca fue organizar un ascenso al cerro, sino más bien preguntar por sus condiciones, y que al final, por asuntos personales, el no podía ir, un fiasco total..."

 

Al final de cuentas a esa salida al Cerro Puntiagudo fueron tres futuros integrantes de los Perros; Jaime Wastavino, Juan Carlos Caro y Roberto Toro.

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Foto: A la izq Acevedo y Caro. Bismarck 2003.

Solo un mes después se gestó una nueva salida, también en el foro de la Comunidad Tricúspide, que en aquellos años funcionaba muy bien. Esta vez al Cerro Bismarck.

Fue una salida numerosa que se topó en el punto de partida (Plaza Italia) con los integrantes de uno de los "Tambos Camino al Plomo".

Nuevamente varios futuros Perros estaban aquí, Juan Carlos Caro, Roberto Toro y Elvis Acevedo, entre un grupo de unos ocho montañeros, ninguno haciendo cordada entre ellos aún.

Juan Carlos fue esa vez con Sergio Torralbo, Roberto con su cordada de Rancagua Marcelo Salfate, y Elvis con Nolberto Alarcón, quien si bien nunca se haría parte del grupo, se mantendría por muchos años muy cerca de este, hasta alejarse poco a poco y seguir su propio camino.

Palabras de Elvis:

"Mientras íbamos en la Van rumbo a La Parva, miraba y miraba a un tipo grande de chaqueta amarilla que iba justo frente a mi, sabía que lo conocía y no podía acordarme de adonde era que lo había visto, paso bastante rato hasta que fue él quien me recordó, !Tu andabas en el Leonera hace un par de años! (o algo así), !aaaaaah!, siiiii, ahí lo recordé a él y a su amigo más chico, (Salfate y Toro), con mi hermano Fabián nos habíamos encontrado con ellos hace un par de años en el sector del Cerro Pintor y vecinos, !que chico es el mundo!"

En esta salida algo se noto de los estilos de estos muchachos. Durante la noche nevó y nevó, a pesar de eso todos salieron con la intención de realizar algo así como un reconocimiento del terreno, o al menos eso decían. Durante la subida la mayoría se devolvió al campamento, pero algunos siguieron a pesar de la nevada, no pensando en reconocer nada sino derechamente en la cumbre. A pesar del esfuerzo al llegar al portezuelo no se veía nada y de todas formas decidieron bajar, sin embargo había algo diferente en estos montañeros, al no bajar al primer copito de nieve que caía.

Al portezuelo llegaron cinco, entre ellos, Acevedo, Toro y Caro.

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Foto: Izquierda Caro, al centro Acevedo y arriba Toro.

Mientras veían la nieve caer en el CB del Bismarck, inmediatamente se organizó una nueva salida a la semana siguiente. El Mirador del Morado sería el cerro en que varios de los que estaban ahí intentarían sacarse el balazo.

De los que estuvieron en el intento al Bismarck, Acevedo, Caro y Troncoso se repetirían el plato, y dos futuros integrantes del grupo entraban al ruedo, Juan Carlos invito al Mirador a Jaime Wastavino y Elvis a Jorge Figueroa. Así seguían conociendose y empezaban a cruzarse en los cerros los que a la postre, terminarían siendo cordadas recurrentes.

La salida al Mirador fue posteada en el foro virtual de la Comunidad Tricúspide, de la cual se sumó un forero a los ya mencionados Troncoso, Caro, Wastavino, Figueroa y Acevedo. Fue un éxito total, con 5 personas en la cumbre y mucha buena onda.

Todos quedaron conformes con el rendimiento humano y montañero de este pequeño grupo, y con la dinámica de organizar salidas en Tricúspide, ya que la mayoría, a excepción de Troncoso que era de la Rama de Montaña de la Universidad de Chile, no tenían club ni les interesaba tener, o ya habían sido expulsados de alguno. Así fue como solo algúnas semanas después se organizó una salida al Cerro La Paloma. Troncoso, Caro y Acevedo son nombres que se volvían a repetir, con los dos últimos en la cumbre.

Esa fue la última salida de la que participó José Luis Troncoso, alejandose así del proceso que años después llevó a la creación de los Perros Alpinos, pero dejando algo que no puede dejar de ser mencionado, su típica frase que usaba cuando había que pasar por un tramo que los superaba en técnica, pero que al final lograban escalar de todas formas usando mas fuerza bruta que otra cosa, "Esto hay que pasarlo a lo Perro Alpino nomás".

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Foto: Mirador del Morado. Diciembre del 2003.

Y así continuaron. En Tricúspide se organizaron durante aproximadamente los 2 años siguientes, 2005 y 2006, salidas a los ya mencionados Puntiagudo, Bismarck y Mirador del Morado, cerros como el Leonera, Plomo, Unión, Piuquencillo, Retumbadero Norte, San Francisco, Santa Helena, Gloria, Vega y Rubillas entro otros tantos, siendo la tónica que montañeros más, montañeros menos, se repitiera en su mayoría la misma base de integrantes en cada salida.

Generalmente Wastavino, Caro y Toro eran los organizadores.

A estas alturas y para resumir un poco, ya se conocían entre sí, Juan Carlos Caro, Jaime Wastavino, Roberto Toro, Elvis y Fabián Acevedo y Jorgue Figueroa, habiendo formado un grupo bastante sólido. Pero aún faltaba que otros kiltros aparecieran en escena.

Plomo 2004.

Juan Carlos siempre comentaba que tenía un compañero de trabajo que le decía que hacía montaña, pero que siempre se andaba quejando de que le dolía la rodilla, el resto del grupo solo escuchaba y se reía, hasta que llegó la hora de conocer en persona al mentado personaje.

Juan Carlos lo invitó a la salida al Cerro Plomo organizada por Elvis y Jorge, el nombre del nuevo invitado, Claudio Correa. La salida notable, hartas cervezas en "La Olla" mientras personas de otros grupos se arrastraban de carpa en carpa apunados a morir, fotos de Pamela Anderson en el campamento y muy buena convivencia. Acevedo subiría por el Glaciar Iver, el resto por la Normal, todos en la cumbre, solo Hans Fiebig, invitado Tricúspide se quedo en la carpa esa vez.

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Foto: R. Toro, J. Wastavino, F. Acevedo, JC Caro y E. Acevedo en Baños Morales, año 2006. Buenos tiempos.

Claudio entró de manera fuerte, se sumó a las siguientes dos salidas al Cerro Unión y al Retumbadero Norte, todas con cumbre. En la primera de ellas hizo aparición Carlos Javier Caro, hermano de Juan Carlos, mas orientado al trekking y la media montaña además del ciclismo, pero que se mantendría de aquí en adelante siempre cerca del grupo. En el Retumbadero Claudio y Elvis terminaron de hacer buenas migas, recuerda el segundo:

" Mi cordada era Nolberto, la misma del Bismarck, la de Claudio, Jaime, que se habían conocido en el Unión, pero durante el ascenso nos dimos vuelta. Yo me fui toda la subida con Claudio, y varias cosas me llamaron la atención, como después de pasar una parte bien difícil le dije, "Como vamo' a pasar esa wea de vuelta"..., miro para abajo, se rió y dijo " A la guelta cachamos", jaja, notable...........O escondidos entre algunas piedras para descansar un poco del viento, comentábamos lo que estaría haciendo la gente en la ciudad (era día de la Madre), y le ofrecí una cajita de leche con frutilla, "hace años que no tomaba" me comento, nos reímos todo el rato, la llegada a la cumbre fue un gran !wooooooou!. Fue un buen ascenso para conocer mejor a alguien..."

Capítulo III: La transición.

Las cartas ya estaban echadas, la etapa Tricúspide comenzaba a finalizar por diferentes causas, sin embargo el grupo estaba más que cohesionado.

Después de un ascenso express al Chacaya, se vino una de las últimas salidas organizadas en el foro en la que participaron futuros miembros del grupo, el Cerro Santa Elena en la V Región., Toro, Acevedo, Wastavino y Correa junto a otros cuatro foreros en un fin de semana en que el Tenis Chileno lograba medallas Olímpicas por primera vez, se paraban en la cumbre de esta hermosa montaña fronteriza, en un soleado día con una infernal ventolera.

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Foto: Acevedo y Caro. La Paloma 2003.

El grupo se abstuvo de organizar más salidas en el foro, producto de una serie de normativas bastante absurdas que intentaron imponerse después de un ascenso a La Paloma organizado por otros foreros, y donde al parecer hubieron problemas.

Solo en mayo del 2005 participaron Toro, Wastavino y Acevedo en un intento al Cerro Gloria, quizá por que sus organizadores eran parte de los "viejos" foreros ya conocidos. Esta sería la última vez en que varios futuros Perros integrarían una salida organizada en aquel foro virtual.

Tricúspide comenzaría un largo y lento proceso que lo llevaría a perder completamente el protagonismo que alcanzo a tener en su mejor época, hasta convertirse en un decadente espacio que albergó peleas y cahuines, insultos y amenazas de todos los tonos, dirigido por algunas personas que le pusieron bastante cariño y empeño para mantenerlo a flote, como por otros que lo usaron como espacio de figuración.

Durante los años 2004, 2005 y 2006; Toro, Wastavino, Figueroa, Correa y los Hermanos Acevedo y Caro, permanecieron juntos ascendiendo montañas mientras se consolidaban no solo buenas cordadas, sino una forma de pensar y ver el montañismo de una manera similar, además de ir forjando entre momentos buenos y malos, sólidas amistades. Y siempre de manera paralela cumpliendo sus proyectos personales.

Capítulo IV: Los Perros Alpinos.

En Mayo del 2006, durante un Trekking al Cajón del Aparejo y Casa de Piedra, Claudio Correa y los hermanos Acevedo conversaron la posibilidad de formalizar un poco más a este buen grupo que se había formado en los últimos años, pero manteniendo siempre la escencia de libertad que se personificaba en cada uno de sus integrantes, no reuniones, cuotas, burocracia, ni mayores responsabilidades ni compromisos. Se sembraban las primeras semillas y se quedaban a la espera de que estas germinaran.

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Foto: Tomando cerveza en "La Olla". Plomo 2004.

Esto ocurrió a finales del mismo año. Después de pensarlo bastante desechando otras opciones, fueron Elvis y Juan Carlos los que conversaron y discutieron sobre a quiénes invitar y como nombrar al futuro grupo. Eso fue fácil, Perros Alpinos, no por un asunto de estilo, ni de localización geográfica ni nada, solo por el recuerdo de la frase usada por un viejo amigo...asi de simple.

Se envio un e-mail a todos los mencionados más arriba, todos aceptaron, todos creyeron en un buen proyecto, todos se comprometieron con él. A finales del 2006 se comenzó a trabajar el diseño de un logo, a principios del 2007, los Perros Alpinos ya eran una realidad.

Fue en la Punta Camanchaca, ascendida por Jaime Wastavino y Elvis Acevedo en Enero del 2007, que se uso por vez primera un logo provisorio del Grupo. Podría entonces ser considerada como la primera cumbre "Oficial" de los Perros Alpinos...de ahí en adelante vinieron muchísimas más.

En los Cerros Corona, Duende, Sesquicentenario, Mirador del Manantiales y otros, quedaron logos provisorios, de echo el proceso de confección fue largo y estuvo a cargo de otra montañera amiga del grupo, Paola Avendaño y su empresa de diseño RUSTIKA.

Este estuvo listo a finales de Abril, pero por diferentes motivos fue usado por vez primera solo meses después, durante la escalada de la Pared Este de la Punta Sin Nombre. De ahí en adelante quedaría grabado en las fotografías de cada una de las cumbres logradas por miembros del equipo

El último cambio en el diseño fue solo el color de fondo de azul a rojo...

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Foto: Logo provisorio en la Punta Camanchaca.

Mucho tiempo de investigación sobre cerros, cajones, glaciares etc, en busca de diseñar proyectos y expediciones que salieran de las comúnmente realizadas año tras año, generaron una amplia biblioteca personal de los Perros.

Debido a esto, al echo de que tal información no está disponible para el común de la gente, producto de que la biblioteca de la FEACH no funciona, y el resto de la información se a conseguido de manera particulaf, se decidió crear una pagina web donde poder compartirla.

Ese fue otro lento, largo y doloroso proceso, pero el fruto de ese trabajo es el tercer, y (esperamos) definitivo diseño de la web que estás leyendo en este mismo instante. Una página sencilla, diseñada y pensada en compartir información con la comunidad, y nada más.

Capítulo V: Se abren las puertas.

Solo ocho integrantes mas algunos amigos interactuando entre si durante varios años, generan un círculo sólido y fuerte, tanto así que no siente la necesidad de incorporar mas gente. Sin embargo, y por diferentes situaciones, más de alguna persona logro ingresar a este cerrado círculo de amigos.

Lamentablemente los diferentes intentos de incorporar caras nuevas terminaron todos en fracaso. Algunos "Perros Nuevos" lograron permanecer mas tiempo aportando lo suyo durante su permanencia, se logró en algún momento crear un Grupo Femenino de Montaña, que tenía la intención de proyectar en un equipo de mujeres todo el estilo de aperturas y exploraciones que caracterizan a los Perros, se incorporaron miembros nuevos a través de un proceso formal de postulación, o simplemente a "lo amigo", pero todos esos proyectos se terminaron diluyendo.

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Foto: Jaime, Elvis, Roberto, Fabián y Juan Carlos...

El tiempo pasa y algunos fundadores ya están completamente retirados de la actividad del grupo, pero otros aún permanencen en fuerte y constante actividad.

Tomada ya la desición de no incorporar mas gente, los Perros son un grupo con fecha de vencimiento, pero para eso falta bastante y muchas cosas pueden pasar en el camino. Como sea, en estos 12 años de existencia como grupo independiente el aporte realizado a la comunidad de montaña es tremendamente potente, ejerciendo una buena influencia en algunos jóvenes montañeros que han tomado el camino difícil, de no repetir siempre lo mismo, y buscar cosas nuevas.

Con eso estamos mas que pagados.

Y como dice nuestro lema:

 

    "No heredamos nuestra historia"